Segunda reflexión – 14 de septiembre. Casa Memoria Suba
- costurerocarcelari
- 4 oct 2024
- 3 Min. de lectura

Superficie grabada de estrecho trazo, imaginario
camino entre dos puntos. Singular grosor
simple trazo, un fragmento, frase inacabada.
Límite de cualquier silueta y a la vez su entero
contorno. Arreglo melódico, declamación,
de la formación de horizontes.
– Matt Donovan, Líneas p. 66
La Casa Memoria Suba había sido hostigada por la policía los días anteriores a nuestro encuentro. La razón del hostigamiento era un “trapo” con un mensaje de denuncia hacia sus acciones, que estaba colgado en la reja que rodea la casa. Esta situación de hostigamiento afectó la capacidad de arrejunte de un espacio como la Casa Memoria, y en esta sesión conocimos la historia de la misma de primera mano, por una de las personas que la sostiene, a quien llamaré E.
E. nos mostró la exposición que se aloja en uno de los salones, llena de memorias de lo sucedido en la localidad de Suba en el 2020. Recuerdo ver allí el escudo de uno de los muchachos de la primera línea. En el revés del escudo habían nombres y palabras talladas como conjuro de protección (en lo que Tim Ingold llamaría líneas reductivas, al formarse eliminando material de la superficie). Todxs leímos
“Dios, hazme invisible”
Justo en el lugar donde la persona que portaba y se protegía con el escudo se resguardaba. El significado escondido como el revés de un bordado que cuenta la historia de la vulnerabilidad y humanidad de las manos que lo crearon y el recorrido que lo llevó a mostrar lo que está en el frente. Ese grabado en el revés del escudo cuenta una parte de la persona que lo portaba: su red de afectos y la espiritualidad que lo sostiene. El miedo detrás del enfrentamiento directo con una fuerza estatal desplegada para la intimidación
El poema con el que comienzo esta reflexión es citada por Tim Ingold en su libro Líneas. Quisiera detenerme en el momento "límite de cualquier silueta y a la vez su entero contorno” y pensar en la doble imagen del escudo, que se presenta en su frente como una ofensiva defensiva y en su revés como la vulnerabilidad del enfrentamiento. La misma silueta alberga una superficie ya no plana sino atravesada, aunque pueda mostrar inscripciones diferentes, dependiendo desde dónde se le vea.
Ingold menciona que el bordado disuelve las superficies con el trazo que se convierte en hilo, mientras yo quisiera reflexionar alrededor de la superficie que sostiene el trazo que se convierte en hilo. Si no existiera una superficie (la tela) que permitiera ser atravesada por la aguja que porta el hilo, no existiría un derecho y un revés en la costura y el bordado; un derecho y un revés que históricamente se usaban para evaluar la calidad de la creación y que ahora también puede leerse como dos caras yuntas en la tela que cuentan una misma historia, pero que a la hora de mostrarse, el revés conserva el gesto corporal que el derecho esconde en su exhibición de formas y palabras concretas.
Quiero pensar en este escudo como un bordado (y quizás hacer un bordado del escudo). La inscripción de letras protectoras en su revés me conmovió profundamente hasta el punto de no hablar en esta reflexión de los bucles que se vuelven nudos que crean superficies (el tejido, técnica de esta sesión); me mostró el lado vulnerable de algo que consideraba burdo y endurecido, el acceso a una intimidad similar a la forma en que una persona que está aprendiendo a bordar me muestra con vergüenza un revés lleno de nudos y enredos que yo siempre menciono como la parte más importante: el revés muestra el proceso creativo.




Comentarios