Septiembre 21. Bogotá. Biblioteca comunitaria el Gavilan Sabanero. En el barrio nos cuidamos.
- costurerocarcelari
- 4 oct 2024
- 2 Min. de lectura

Lo primero que recuerdo de esta sesión es ver entrando a muchos niños y niñas y pensar ¿cómo vamos a manejar el espacio con tantos niñxs? Sobre todo, pensando en la manipulación de agujas, tijeras e hilos. Solo había una persona adulta en principio.
Pocas veces en mi vida, había hecho parte de procesos pedagógicos con niñxs, tenía muchas dudas y me costó más de lo normal adaptarme al curso de la sesión, entre otras cosas porque desde el momento 0, teníamos que estar al pendiente de lxs niñxs, sus necesidades y como iba su proceso de aprendizaje. Muy demandante para mí.
Para mi sorpresa, aprendieron bastante rápido, y pronto estábamos reflexionando sobre cómo y cuándo nos sentíamos cuidadas. Esto, fue mi parte favorita de la sesión, escucharles hablar sobre la diversidad de cuidado que les rodea y abraza, el cuidado viene de mamá, de la abuela, de la tía, de papá, pero también de las amigas, de las vecinas y de la profe. ❤️
Es evidente que en el barrio se han tejido redes de apoyo más allá del ámbito familiar, para hacerle frente a las problemáticas de consumo y violencia que los atraviesan y de las que intentan proteger a las infancias y juventudes, ofreciéndoles espacios de esparcimiento y de formación que les permitan ver otro horizonte, conocer otras dimensiones de si mismxs y la potencia de relacionarse con la gente del barrio.
En el espacio también hubo lugar a los relatos sobre su cotidianidad, en los que era evidente el ambiente de conflicto que viven, sin embargo, no pude encontrar las palabras para entender qué sucede atrás de eso que cuentan, me parece irresponsable afirmar que han normalizado la violencia, porque no considero que sea algo posible, por lo que me llevo esa reflexión de la sesión.
Por otro lado, también he pensado que no es necesario comprender lo que hay detrás del curso más normal de la vida de otras personas, pretender hacerlo no me parece pertinente ni algo de mi competencia, habrá que saldar estas tensiones, fuera de lo investigativo y la producción académica. Este es un dilema ético que aún mientras escribo esto sigo tratando de resolver. ¿Cuáles son mis límites?



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